● Desarrollo de apps y software para Pinecrest, Florida

Desarrolladores de apps en Pinecrest

Appluex es un estudio de software móvil y web con sede en Miami que trabaja en todo Miami-Dade. Casi todos los negocios que nos llaman desde Pinecrest son consultorios y despachos con el nombre del dueño en la puerta. A buena parte de ellos les conviene comprar un producto hecho para su profesión en vez de contratarnos, y esta página explica cómo saber en cuál de los dos casos estás.

5.0Clutch y Google
23Reseñas verificadas
50+Apps lanzadas
GratisEvaluación de comprar o construir
Comprar o construir

A la mayoría de los consultorios de aquí les conviene comprar el producto, no mandarlo a hacer

Pinecrest es pequeño y atípico. Unos 18,400 habitantes en el conteo de 2020, siete millas y media cuadradas, incorporado en 1996, con la U.S. 1 como borde oeste y con casi toda la actividad comercial encima de esa carretera. El ingreso familiar medio fue de $206,417 en el estimado más reciente de la Encuesta sobre la Comunidad Estadounidense, cerca del 72 por ciento de los adultos tiene título universitario y el sector que más emplea es el de servicios profesionales, científicos y técnicos. Sacado de las estadísticas, eso describe un pueblo de negocios llevados por su propio dueño: dentistas y ortodoncistas, médicos, abogados, asesores fiscales y de patrimonio, escuelas privadas pequeñas y las empresas de servicios de alto nivel que atienden a esas casas. Cuando alguien de aquí llama a una empresa de software, casi nunca es un fundador con la idea de una app de consumo. Es un dueño con doce empleados y un proceso que dejó de quedarle.

Y aquí viene la parte de la conversación que las empresas en nuestra posición suelen saltarse. Para prácticamente cada una de esas profesiones ya existe software hecho para esa profesión exacta, por gente que lleva quince años aprendiéndose sus casos raros. Gestión de consultorio dental. Manejo de casos y de cuentas fiduciarias para despachos legales. Plataformas de portafolio y cumplimiento para asesores. Sistemas de información escolar. Esos productos ya saben del trámite estatal que se le olvida a tu contador, del consentimiento que la junta agregó el año pasado, de la regla de conservar expedientes siete años. Vas a pagar unos cientos de dólares al mes, no vas a mantener nada, y el proveedor reparte el costo de cada cambio normativo entre miles de consultorios que lo necesitan igual. Nada de lo que te podamos construir compite con eso en precio, y para las partes estándar de tu trabajo tampoco compite en qué tan completo está.

Así que la decisión casi siempre se reduce a cuatro preguntas, y las puedes contestar tú antes de hablar con nadie. La primera: ¿este proceso lo hacen igual todos los consultorios como el tuyo, o de verdad te lo inventaste tú? Los procesos estándar son justo para lo que existen los productos empaquetados, y pagar por rehacer uno es la forma más común de tirar dinero en esta categoría. La segunda: ¿cuántas personas lo tocan y con qué frecuencia? Diez personas veinte veces al día es un argumento. Dos personas dos veces por semana casi nunca paga una construcción a la medida, por molesto que sea. La tercera: ¿qué pasa si el proveedor triplica el precio o cierra? Si la respuesta honesta es que tu consultorio se detiene, estás expuesto decidas lo que decidas, y ese riesgo conviene ponerle número en vez de ignorarlo. La cuarta, la que casi todos descubren tarde: ¿puedes sacar tus datos, en un formato que sirva, sin pedir permiso? Eso se prueba antes de firmar, no cuando ya te estás yendo.

Lo que nos lleva a la frase que una empresa de software a la medida no debería decir. Cuando nos cuentas que el producto empaquetado hace como el 80 por ciento de lo que necesitas, eso normalmente es un argumento para comprarlo, no en contra. Ese 80 por ciento es donde el proveedor lleva una década trabajando y donde tu mensualidad sale genuinamente barata. El 20 por ciento que falta es lo que estarías mandando a hacer a precio de desarrollo y después manteniendo para siempre: las actualizaciones de plataforma, los parches de seguridad, la regla que cambia en 2029, el hecho de que el software no se queda quieto aunque tú sí. La jugada correcta casi siempre es comprar ese 80 por ciento y gastar una fracción pequeña de un presupuesto de construcción en cerrar el hueco. No lo decimos por modestia. Lo decimos porque los proyectos que salen mal en este mercado casi siempre son los que rehicieron algo que se podía comprar.

Construir a la medida gana en menos casos de los que admite quien lo vende. El primero es cuando el proceso es tu diferencia y no tu gasto administrativo: cuando la manera en que haces las cosas es la razón por la que te eligen, y entregarla a un producto que tu competencia también compra la aplanaría. SuperfastCPA es ese caso. El método de estudio era el producto, así que ninguna herramienta de examen empaquetada podía serlo, y hoy tiene 4.6 en el App Store y 4.9 en Google Play. El segundo es una integración entre dos productos que nadie más junta, donde no reemplazas ninguno de los dos, solo construyes el puente. El tercero es cuando el software de tu ramo pelea contra un flujo de trabajo que no puedes cambiar, y lo reconoces porque tienes personal cuyo trabajo real es esquivarlo. Y el cuarto, menos vistoso, es cuando simplemente se te quedó chica la categoría o tu proveedor anunció que cierra el producto. Si no estás en ninguno de esos cuatro, la recomendación honesta es un producto, bien configurado, conectado con las otras dos cosas que ya pagas. Esa recomendación la damos por escrito, y la damos seguido.

Si el producto empaquetado hace el 80 por ciento de lo que necesitas, eso normalmente es razón para comprarlo, no para descartarlo.

Qué construimos

Lo que de verdad nos piden los consultorios y despachos de Pinecrest

Ordenado más o menos por qué tan seguido resulta ser la respuesta correcta, que no es el orden en que una empresa de software normalmente lo pondría.

Una recomendación por escrito de comprar o construir

Vemos qué hace de verdad tu consultorio día a día, qué hacen ya los productos de tu categoría, y dejamos por escrito qué partes conviene comprar y cuáles, si acaso, vale la pena construir. Muchas veces lo que entregamos es una lista corta de productos y un plan de configuración, no un proyecto.

Conectar los productos que ya pagas

El formulario de admisión que no llega a la agenda. La agenda que no llega a la facturación. Unir el software que vas a conservar suele ser la mejora real más barata a la que puede acceder un consultorio, y te deja libre para cambiar cualquiera de los dos extremos después.

El único flujo que tu software de ramo se niega a hacer

Una pieza pequeña hecha a propósito que vive al lado del producto que conservas y lee de él, en vez de reemplazarlo. Esta es la respuesta mucho más seguido que un sistema completo a la medida, y cuesta una fracción mantenerla.

Un producto completo, cuando el proceso es el negocio

Cuando lo que haces es de verdad tuyo y un producto empaquetado lo desafilaría, construir es lo correcto y te lo vamos a decir con la misma franqueza con la que te decimos lo contrario. Web, iOS y Android, entregado por etapas de las que te puedes bajar.

El trabajo detrás de lo que decimos

Productos que sí hemos lanzado

Dos de estos tienen calificación pública en las tiendas que puedes comprobar tú. Los cuatro se construyeron porque un producto empaquetado de verdad no podía ser la respuesta, que es exactamente la prueba que esta página te está pidiendo aplicar a tu caso.

Por qué Appluex

Por qué los dueños de consultorios en Pinecrest trabajan con nosotros

Damos la recomendación por escrito, incluido el no

Te queda un documento que nombra los productos que vale la pena evaluar, qué cubriría y qué no cada uno, y cuánto costaría de verdad ser dueño de algo construido. Sirve nos contrates a nosotros, a otro, o a nadie, y en los tres casos te lo quedas.

No nos incomoda trabajar al lado de software que no escribimos

Muchas empresas solo quieren el proyecto desde cero, porque una pieza pequeña pegada a tu producto actual es una factura pequeña. Esa pieza pequeña es muy seguido la respuesta correcta para un consultorio, y es trabajo que tomamos con gusto.

La salida se diseña antes de construir

Exportación, código fuente, credenciales y cuentas de tienda a tu nombre desde el principio. La pregunta que te decimos que le hagas a un proveedor de tu ramo es la misma que nos deberías hacer a nosotros, y preferimos que la hagas ahora y no que descubras la respuesta dentro de tres años.

Formas de empezar

Formas de empezar

Casi nadie aquí debería empezar mandando a hacer un sistema. Empieza por averiguar si de verdad necesitas uno, que te cuesta una hora y nada más.

Evaluación de comprar o construir

Todavía no lo decides

Una sesión de trabajo sobre lo que hace tu consultorio en el día a día, y después una recomendación escrita: qué partes las resuelven productos que puedes comprar, qué categorías conviene evaluar, y qué queda que solo se resolvería construyendo. Cuando la respuesta es que compres y configures en vez de construir, eso es lo que dice el documento.

Gratis, y la respuesta muchas veces es que no.

Configurar y conectar

Ya tienes los productos

Hacer que el software que vas a conservar trabaje junto: admisión con agenda, agenda con facturación, expedientes con reportes, más las piezas pequeñas que llenan los huecos entre ellos. Precio fijo por conexión, y te decimos de entrada cuáles cuestan más de mantener que el trabajo manual que quitan.

El mejor resultado más común por aquí.

Una construcción a la medida, por etapas

El proceso es tu diferencia

Cuando el trabajo de verdad es tuyo y ningún producto le queda, construimos, en etapas donde cada una entra en uso antes de que empiece la siguiente. Te puedes detener después de cualquier etapa con algo funcionando, y no con un sistema a medias y el presupuesto gastado.

Es lo correcto menos seguido de lo que imaginas.

¿Buscas sistemas internos de negocio o una plataforma web en la que tu firma trabaje todo el día, y no una app? Ese lado del trabajo está en nuestra página de desarrollo de software en Miami, y la página de desarrolladores de apps en Miami cubre el trabajo móvil de cara al cliente en general.

Tecnologías con las que construimos

Ver el stack completo, y para qué sirve cada parte →

Preguntas frecuentes

Desarrollo de apps en Pinecrest. Preguntas frecuentes

¿Appluex está ubicado en Pinecrest?

No. Appluex tiene su sede en Miami, Florida, y Pinecrest queda a unas once millas del centro, bien dentro de la zona en la que trabajamos. Sería rara una página que se toma dos mil palabras en pedirte que desconfíes de una compra y arranca maquillando dónde está la empresa. Lo que la cercanía sí vale no es una dirección en el pie de página: es que podemos pasar una mañana en tu consultorio viendo cómo se hace el trabajo de verdad, que es donde está casi toda la información que resuelve la pregunta de comprar o construir.

Ya existe software hecho para mi profesión. ¿Tiene sentido siquiera hablar con un desarrollador a la medida?

Habla con uno, pero ve preparado para que te diga que compres el producto, porque esa es la respuesta la mayoría de las veces. Lo que te deja una buena conversación es una idea clara de qué partes de tu trabajo cubre de verdad el producto empaquetado, qué partes andarías esquivando para siempre, y si ese hueco vale la pena o no. A veces el resultado es que compras el producto con más seguridad de la que tenías antes. Ese resultado nos parece bien y preferimos producirlo a venderte algo que no necesitabas.

¿Cómo decido entre a la medida y empaquetado sin ser técnico?

Cuatro preguntas, y ninguna necesita conocimiento técnico. ¿Este proceso lo hacen igual todos los consultorios como el tuyo o es genuinamente tuyo? ¿Cuántas personas lo tocan y con qué frecuencia, porque diez personas veinte veces al día es un argumento y dos personas dos veces por semana no lo es? ¿Qué le pasa a tu consultorio si el proveedor triplica el precio o cierra, y qué tan cómodo estás con esa respuesta? ¿Y puedes sacar tus datos en un formato usable sin pedir permiso, cosa que conviene probar antes de firmar y no después? Si la primera respuesta es estándar y la segunda es chica, compra el producto.

El producto que estamos viendo hace casi todo lo que necesitamos, pero no todo. ¿Eso es razón para construir el nuestro?

Normalmente es lo contrario. La parte que sí cubre son años de trabajo de un proveedor que ya vio tus casos raros en miles de consultorios, y la estás rentando por unos cientos de dólares al mes. La parte que le falta es lo que estarías mandando a hacer a precio completo y después conservando de forma permanente, con cada actualización de plataforma y cada cambio de regla que venga. Lo eficiente casi siempre es comprar la parte cubierta y gastar una porción chica de un presupuesto de construcción en el hueco, ya sea configurando lo que el producto ya ofrece o agregando una pieza hecha a propósito al lado.

¿Cuánto cuesta de verdad tener software a la medida a cinco años?

Más que la construcción, que es el número al que la gente se ancla y el que la despista. El software no se queda quieto: los sistemas operativos cambian sus requisitos cada año, los parches de seguridad no son opcionales, los proveedores de pago y de identidad dejan de soportar lo que antes soportaban, y las reglas de tu profesión también se mueven. Presupuesta atención continua cada año, no solo el año en que construyes. Un proveedor empaquetado absorbe todo eso y lo divide entre todos sus clientes. Si construyes, lo cargas tú solo, y saber ese número por adelantado es lo que separa una buena decisión de un arrepentimiento.

Nuestro software actual no nos deja exportar bien los expedientes. ¿Qué hacemos?

Reconocerlo como el problema de fondo, porque no es una queja de funciones, es una cuestión de poder de negociación. Si tu historial no puede salir, cada aumento de precio de ese proveedor es un precio que vas a pagar. Empieza por averiguar exactamente qué exportación existe y en qué formato, incluido si vienen los adjuntos y el historial y no solo los registros actuales. Muchas veces hay más disponible por una solicitud a soporte de lo que sugiere la pantalla. En algunos casos podemos construir una extracción que corre junto al producto para que tengas una copia usable de tus propios datos, lo cual cambia la conversación cuando toca renovar el contrato.

¿Pueden construir una pieza pequeña que funcione al lado del software que vamos a conservar?

Sí, y es la petición que más nos gusta recibir, porque normalmente es la correcta. Algo que lee de tu producto actual y resuelve el único flujo que ese producto se niega a hacer, o una pantalla para pacientes y clientes que el proveedor nunca terminó de construir. Cuesta una fracción de un reemplazo, no altera nada de lo que tu personal ya sabe usar, y te deja libre para cambiar el producto de abajo después sin tirar la pieza.

¿Cuánto tiempo mío se va a llevar esto cada semana?

Cuenta con una hora semanal del dueño, y sé honesto contigo mismo sobre si la puedes proteger. Las primeras dos semanas pesan más porque necesitamos ver cómo se hace el trabajo y no oír cómo se describe, y la descripción que la gente da de sus propios procesos siempre sale más ordenada que la realidad. Después es una llamada corta agendada y algo que puedes abrir y probar. La forma en que estos proyectos se tuercen en un consultorio casi nunca es el presupuesto ni la tecnología. Es que la única persona que sabe cómo funciona de verdad el lugar estaba demasiado ocupada atendiendo para mirar nada hasta el final.

Ya empezamos a construir algo a la medida y ahora sospechamos que debimos comprar un producto. ¿Ahora qué?

Detente y ponle precio a los dos caminos antes de gastar un peso más, porque el dinero que ya se fue se fue por cualquiera de los dos y no debería votar. A veces lo que hay está lo bastante cerca y terminarlo es lo más barato. A veces la respuesta honesta es que un producto lo cubre, que la construcción parcial se retira, y que lo único que vale la pena conservar son los datos que hay adentro. Hacemos esa evaluación y te decimos cuál de las dos, incluso cuando la respuesta significa que ya no hay trabajo para nosotros. Seguir construyendo algo porque ya se empezó es uno de los hábitos más caros de este negocio.

Nuestro trabajo

Apps móviles y web que hemos construido

Disponibles · normalmente respondemos en 24 hHablemos

Construyamos algo que valga la pena lanzar

Cuéntanos tu idea. Con un historial de proyectos exitosos y un compromiso real con la satisfacción del cliente, te ayudamos a darle vida a tu producto.

WhatsApp